
En una espeluznante escena en Lanús, Argentina, el cadáver descuartizado de Atilio Pachu, de 83 años, fue hallado dentro de una valija en una plaza pública, sin cabeza, manos y un pie.
Su propio hijo, de 46 años, fue detenido y confesó haber perpetrado el horrendo acto, argumentando que su padre lo tenía «podrido».
El macabro rastro se descubrió gracias a las imágenes de cámaras de seguridad que mostraban al hijo llevando y luego regresando sin la valija.
Durante el allanamiento en su residencia, se encontraron más partes del cuerpo en el congelador y un cuchillo ensangrentado.
La causa de la muerte del anciano aún se desconoce, y se aguardan los resultados de la autopsia.
