Editorial | Encarnación al borde del colapso: deuda, desidia y la urgencia de un cambio real

Encarnación, una ciudad que en algún momento fue ejemplo de orden y progreso, hoy se encuentra sumida en una profunda crisis administrativa y financiera. La acumulación de una deuda millonaria que supera los 61 mil millones de guaraníes no es solo un número alarmante, sino la evidencia de una gestión negligente y desconectada de las necesidades reales de su población.

Las múltiples denuncias que pesan sobre la actual administración, encabezada por Luis Yd, incluida la acusación formal de la Fiscalía por delitos ambientales vinculados al manejo irregular del vertedero municipal, son el reflejo de un gobierno que priorizó la improvisación y la falta de transparencia por encima del bienestar ciudadano.

Mientras tanto, la solicitud de auditoría y eventual intervención presentada por concejales responsables choca con la inercia de las autoridades y la lentitud de los procesos, prolongando un limbo institucional que afecta directamente a la gente común, que sufre la falta de servicios básicos, el abandono de barrios y la paralización de obras.

Es inadmisible que una ciudad con el potencial de Encarnación se encuentre hoy rehén de una administración que no pudo ni supo garantizar la correcta gestión de los recursos públicos. La falta de respuestas y soluciones concretas es una afrenta para todos sus habitantes.

De cara a las elecciones municipales del próximo año, esta realidad debe ser una llamada de atención para los ciudadanos y actores políticos. La alternancia que prometía renovación terminó siendo sinónimo de caos y retroceso. No basta con cambiar de nombre o de partido si no hay un compromiso genuino con la transparencia, la responsabilidad y la eficacia.

Encarnación está ante una oportunidad histórica: exigir y votar por un gobierno municipal que no solo gestione, sino que transforme la ciudad. La indiferencia y la improvisación deben quedar atrás. El futuro de Encarnación está en manos de quienes asuman con seriedad la tarea de reconstruirla, y la elección del próximo intendente será la prueba de fuego para demostrar que la ciudadanía decidió poner fin a esta etapa de decadencia.

 

– Prensa Itapúa

Encarnación, 29 de junio de 2025.